María Zambrano: Vida, Pensamiento y Legado de una filósofa universal
María Zambrano: Vida, Pensamiento y Legado de una filósofa universal son tres pilares fundamentales para comprender a una de las figuras más influyentes de la filosofía del siglo XX. Nacida en Vélez-Málaga en 1904, Zambrano destacó por su capacidad de unir la razón y la poesía, creando un pensamiento único que sigue inspirando a generaciones. A lo largo de su vida, enfrentó desafíos personales, políticos y filosóficos, dejando un legado que trasciende fronteras.
Infancia y Juventud: Los Primeros Años de María Zambrano
María Zambrano nació el 22 de abril de 1904 en Vélez-Málaga, en el seno de una familia de pedagogos. Su padre, Blas Zambrano, y su madre, Araceli Alarcón, influyeron profundamente en su formación intelectual. Desde pequeña, María mostró una sensibilidad especial hacia el conocimiento y la reflexión.
En 1908, la familia se trasladó a Madrid y, posteriormente, a Segovia, donde María comenzó sus estudios de Bachillerato, siendo una de las dos únicas alumnas de su clase. En 1924, inició su formación universitaria en Filosofía en la Universidad Central de Madrid, donde fue discípula de José Ortega y Gasset y Xavier Zubiri. Durante esta etapa, desarrolló un compromiso activo con la II República y participó en las Misiones Pedagógicas, llevando la cultura a las zonas rurales de España.
El Exilio: Una Vida Marcada por la Distancia
Exilio en América (1939-1952)
Tras la Guerra Civil Española, María Zambrano se vio obligada a abandonar España en 1939. Junto a su marido, Alfonso Rodríguez Aldave, y su familia, inició un largo exilio que la llevó a México, Cuba y Puerto Rico. Durante este período, escribió obras fundamentales como La agonía de Europa (1945) y El hombre y lo divino (1955), reflexionando sobre la crisis de valores en Europa y la espiritualidad humana.
Exilio en Europa (1953-1980)
En 1953, María regresó a Europa, instalándose en Roma y, posteriormente, en Francia. En esta etapa, escribió algunas de sus obras más importantes, como Claros del bosque (1977) y Persona y democracia (1958). A pesar de las dificultades económicas, contó con el apoyo de amigos y artistas que la ayudaron a continuar su labor intelectual.
El Regreso a España y los Reconocimientos
En 1984, María Zambrano regresó definitivamente a España, donde fue recibida con numerosos homenajes. Entre los reconocimientos más destacados se encuentran:
- Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades (1981).
- Doctora Honoris Causa por la Universidad de Málaga (1982).
- Premio Cervantes (1988), convirtiéndose en la primera mujer en recibir este galardón.
En 1987, se creó la Fundación María Zambrano en Vélez-Málaga, a la que legó su archivo y biblioteca. Falleció en Madrid el 6 de febrero de 1991 y fue enterrada en su ciudad natal, cumpliendo su deseo de descansar junto a su hermana Araceli.
El Pensamiento de María Zambrano: La Razón Poética
El pensamiento de María Zambrano se caracteriza por su enfoque humanista y su capacidad de unir la razón y la intuición poética. Su concepto de razón poética supera el racionalismo tradicional, integrando la sensibilidad y la espiritualidad como formas de conocimiento.
Compromiso con los más vulnerables
María dedicó gran parte de su reflexión a los colectivos más desfavorecidos, como mujeres, jóvenes, obreros y campesinos, defendiendo la dignidad humana y la convivencia.
Obras destacadas
Entre sus obras más importantes se encuentran:
- El hombre y lo divino (1955).
- Claros del bosque (1977).
- Persona y democracia (1958).
- La tumba de Antígona (1967).
Legado de María Zambrano
El legado de María Zambrano trasciende su obra escrita. Su pensamiento sigue siendo estudiado en universidades y círculos académicos de todo el mundo, y su figura es un referente para la filosofía contemporánea. La Fundación María Zambrano, con sede en Vélez-Málaga, continúa trabajando para difundir su obra y preservar su memoria.
María Zambrano, Vida, Pensamiento y Legado
María Zambrano es un ejemplo de cómo la filosofía puede trascender los límites de la razón para conectar con lo más profundo del ser humano. Su vida, marcada por el exilio y el compromiso con la dignidad humana, y su pensamiento, centrado en la razón poética, la convierten en una figura imprescindible para entender la filosofía del siglo XX. María Zambrano: Vida, Pensamiento y Legado de una filósofa. Desde la Fundación María Zambrano, seguimos trabajando para mantener vivo su legado y acercar su obra a nuevas generaciones.

Los almerienses también estamos muy orgullosos de María Zambrano porque su madre, Araceli Alarcón Delgado era del pueblo de Bentarique (Almería) y, por consiguiente, toda la rama materna de su familia. Por eso la consideramos tambien algo nuestra, nuestra María Zambrano.